Cuando esto sucede, establecemos en la vida una monotonÃa….y la pareja termina siendo nuestro espejo: nos muestra ese aburrimiento todo el tiempo. Si podemos hacernos responsables de revalorizar nuestros proyectos, poner en marcha otra vez los sueños, sentir que podemos cambiar, realmente creceremos. Dejamos de estar aburridos para comprometernos un poco más con lo que yo llamo: “la buena vida que nos merecemos”.
El tedio y la rutina pueden jugar en contra de la pareja. Lo que alguna vez fue novedad y pasión, llega a transformarse en una vivencia indeseada. Y es que no hay pareja que en algún momento no sienta el peso de la rutina y el pasar de los años. Con el paso del tiempo, el sexo comienza a tornarse menos intenso, más monótono y demasiado predecible.
Existen muchas barreras emocionales que impiden que la pareja pueda disfrutar de una buena relación sexual, desde tener una imagen negativa del propio cuerpo hasta el simple aburrimiento. Pero lo bueno es que estas barreras pueden superarse para que la pareja pueda recuperar la sensualidad y volver adisfrutar plenamente de su encuentro Ãntimo. Vemos los últimos consejos de los especialistas para evitar el aburrimiento sexual.
a) No dejar pasar mucho tiempo sin expresar que necesitas más contacto fÃsico.
b) Presta atención al sexo con el paso de los años.
¿Nos aburrimos porque la sociedad en la que vivimos nos impulsa a que siempre debemos desear más, haciendo que nada nos satisfaga?
Nos aburrimos porque no vamos hacia nuestro interior. Es como el pintor, sólo necesita sus pinceles; el escritor, su computadora (ordenador); el músico, su instrumento… Asà hacen ese encuentro con Dios desde el arte. Otros lo hacen meditando, rezando, trabajando en comunidad, en contacto con la naturaleza.
Si uno habla, puede recibir respuestas que no le gusten; hay que ver hasta dónde quiere escucharlas, hay que ver cuánto significado le pone a esa respuesta. Hecho que tiene que ver con la automestima de cada uno: si yo me valoro, puedo aceptar respuestas que no me agraden; asÃ, el proceso será más llevadero.
¿Cómo influyen en esto la rutina y el paso de los años?
La rutina se instala si uno la deja. La pareja tiene que estar reformulando nuevas propuestas, porque todo va cambiando. Nuestros cuerpos cambian, nuestros deseos, nuestros intereses; por eso es importante que la pareja se tome siempre tiempo para charlar. Con el tiempo, cada uno empieza a tener diferentes expectativas. A veces se crece diferente; uno de los integrantes se dedica al cuerpo, el otro al autoconocimiento; pero lo bueno de esto es poder enriquecerse, cada cual con los movimientos del otro.
Consejos: Revisemos los juegos del pasado, de cuando nos conocimos, o bien inventemos uno nuevo. Los especialistas sugieren “El juego del auto-stop”, un cuento de Milan Kundera: dos jóvenes juegan a encontrarse por azar en la ruta, para renovar su deseo. El conductor le hace un lugar a su lado a la seudo desconocida. Allà se desarrolla la conquista amorosa. Otras ideas: jugar a que se seducen en una fiesta, en un restaurante, en un spa.
Compartir fantasÃas sexuales: La mayorÃa de los hombres y mujeres tienen fantasÃas eróticas y hablar acerca de estas es un buen modo de abrir el diálogo sexual.
Leer o mirar juntos material erótico.
No temer el ridÃculo: Evitar sentir que “ya se pasó la hora” ni estar aferrado a falsas creencias, como por ejemplo suponer que el placer sexual es patrimonio de los jóvenes.
Animarse a experimentar: La única manera de explotar al máximo la capacidad de sentir el cuerpo, es probando y practicando nuevas formas. AsÃ, activando nuestros sentidos y órganos sensoriales, entenderemos que nuestro cuerpo es la sede más grande de placeres y sensaciones. Solo hay que atreverse.
Experimentar encuentros en lugares nuevos y desconocidos.
Ambientar el lugar de encuentro: Prender velas, poner música, decorar los espacios para el placer.
Prolongar el juego amoroso avanzando muy gradualmente mediante mimos y caricias y luego comenzar a besarse.
Algunos Ãtems a tener en cuenta si queremos tratar de innovar en la intimidad de nuestra alcoba:
-En la pareja, no se pueden separar las cuestiones afectivas de las sexuales. Lograr un entendimiento y no discutir favorece el encuentro sexual.
•Se puede estar en pareja muchos años y no conocer en profundidad las preferencias sexuales de nuestro compañero sentimental. Hablar del tema es una manera de proponer un cambio y una búsqueda de nuevas experiencias.
Algunos Ãtems a tener en cuenta si queremos tratar de innovar en la intimidad de nuestra alcoba:
• En la pareja, no se pueden separar las cuestiones afectivas de las sexuales. Lograr un entendimiento y no discutir favorece el encuentro sexual.
• Se puede estar en pareja muchos años y no conocer en profundidad las preferencias sexuales de nuestro compañero sentimental. Hablar del tema es una manera de proponer un cambio y una búsqueda de nuevas experiencias.
Aquellos que tienen una relación amorosa de años, saben que el fantasma de la rutina es algo que tarde o temprano todas las parejas afrontan. Hemos tomado un estracto de una entrevista con una conocida consejera de pareja ha la cual se le preguntó como contrarrestar esa rutina que muchas veces puede volverse despesperante. Ella digo lo siguiente:
Para contrarrestar la rutina las parejas pueden buscar alicientes, aportar sorpresas, volver al romanticismo, aunque sea forzándolo un poco con viajes, cenas especiales, regalos… Aun asÃ, creo que es inevitable que, en algunos momentos, la rutina nos venza momentáneamente. Y no hay que dramatizar: si en ese momento no nos podemos permitir esa escapada romántica por las razones que sea, pues paciencia y ya pasará. Si la pareja se quiere, remontará, y volverá a hundirse, y otra vez para arriba… Las relaciones de pareja son asÃ: están vivas y se mueven.