Posts para la tag: compromiso

Las causas del problema: ¿A qué se debe el Síndrome de Peter Pan?

Con frecuencia, el Síndrome de Peter Pan lo sufren personas que no han cultivado suficiente su autoestima para mostrarse fuertes ante las demandas de la sociedad, para sentirse seguras y capaces de superar aquello que se presente. Quizás de niños han sido sobreprotegidos por sus progenitores y no han desarrollado al máximo las capacidades necesarias para defenderse ante las adversidades.

A veces el origen del desequilibrio radica en no haber superado una experiencia traumática temprana que ha dejado como huella un terrible miedo a volver a sufrir. Ante todo, un peterpan tiene que concienciarse de su problema. Muchas de estas personas se tienen por encantadoras, y no son capaces de ver que están abusando de los demás. Sin embargo, ellos son los más perjudicados, por la soledad en la que puede desembocar su vida.

Posts relacionados

Exigente en el amor: El Síndrome de Peter Pan

Como ya hemos estado hablando en estos días el término Síndrome de Peter Pan se refiere a las personas que padecen miedo al compromiso, un problema que las paraliza a la hora de afrontar múltiples situaciones de la vida cotidiana: independizarse, hipotecarse, construir pareja estable y una larga lista de responsabilidades que los inmaduros peterpanes se encuentran incapaces de asumir.

A un peterpan le encanta ligar; es muy seductor y embauca enseguida. Quiere tener pareja pero no comprometerse, y su nivel de exigencia es muy elevado. Mantiene el listón tan alto que cree que le cuesta encontrar una persona que esté a su altura, aunque lo que sucede realmente es que le resulta dificil encontrar alguien que supla todas sus carencias.

Suele comenzar muy bien sus relaciones; se muestra extravertido, comunicativo y muy cariñoso. Los problemas comienzan cuando el idilio empieza a implicar mayor grado de responsabilidad. En este caso, el peterpan se asusta y prefiere romper la relación a tener que dar explicaciones de por qué no es capaz de comprometerse. Si su relación se rompe, se mostrará altivo ante los demás e intentará hacerles creer que fue él quien salió ganando con la ruptura, y así continuará su vuelo hasta topar con una Wendy.

Posts relacionados

Miedo al compromiso: Características del síndrome de Peter Pan

Son numerosas las personas que padecen miedo al compromiso, un problema que las paraliza a la hora de afrontar múltiples situaciones de la vida cotidiana: independizarse, hipotecarse, construir pareja estable y una larga lista de responsabilidades que los inmaduros peterpanes se encuentran incapaces de asumir. ¿Cómo detectar a quienes padecen el Síndrome de Peter Pan? Estas son las características del Síndrome de Peter Pan:

1. Les gusta rodearse de gente más joven, para sentirse identificados con esa juventud eterna que idealizan.

2. Son inseguros e indecisos, aunque se camuflan para mostrar lo contrario.

3. Aparentan ser comunicativos y muy extravertidos, pero no son capaces de profundizar en una conversación que implique expresar sentimientos o asumir responsabilidades.

4. Son narcisistas. Viven pendientes de sí mismos; preocupados por su bienestar.Todo ello para mostrar su perfección. aunque sea ficticia.

5. Viven en continua insatisfacción, pero no cambian nada en sus vidas, ya que no están preparados para asumir decisiones.

6. Presentan un alto nivel de ansiedad, debido al esfuerzo que realizan por querer parecer perfectos ante los demás. No toleran las críticas.

7. Buscan la cercanía de personas capaces de cubrir sus necesidades, para que asuman responsabilidades por ellos. Buscan protección en los demás.

Posts relacionados

¿Miedo al compromiso?: El síndrome de Peter Pan

Si esa persona aniñada con la que intentas formalizar una relación sentimental no quiere comprometerse, pero tampoco puede vivir sin ti, es que has topado con un peterpan. Así le ayudarás:

El término Síndrome de Peter Pan ha sido aceptado en la psicología popular desde la publicación de un libro en 1983 titulado The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up (El síndrome de Peter Pan, la persona que nunca crece). Son numerosas las personas que padecen miedo al compromiso, un problema que las paraliza a la hora de afrontar múltiples situaciones de la vida cotidiana: independizarse, hipotecarse, construir pareja estable y una larga lista de responsabilidades que los inmaduros peterpanes se encuentran incapaces de asumir.

Nunca jamás madurará

Los años pasan por ellos como por los demás, pero ellos creen haber bebido del elixir de la juventud y presumen de ser los más fiesteros, de estar en plena forma, de ser grandes seductores y muy liberales. En su libro El síndrome de Peter Pan, Dan Kiley dio nombre a este desequilibrio, al que definía como el “conjunto de características que tiene aquella persona que no sabe o no quiere renunciar a ser un hijo/a para empezara ser padre/madre.

Hay muchos peterpanes de entre 30 y 40 años refugiados en casa de sus padres. No quieren asumir grandes responsabilidades, como diseñar su propio futuro; sienten que todavía no es el momento, y encuentran mil excusas. Son incapaces de madurar y hablan de sueños imposibles de cumplir. Dicen ser los más aventureros en el amor. Sus vidas se debaten entre el País de Nunca Jamás y el mundo real.

Posts relacionados

Miedo al compromiso: Cómo superarlo para construir una relación sana

Casarse o vivir en pareja bajo un mismo son realidades que que no necesariamente significan no tenerle miedo al compromiso. A veces, un impulso lleva a vencerlo momentáneamente, pero el miedo regresa al cabo de un tiempo. Una de las formas en que se nace evidente es a través del anuncio de la separación inminente que nunca se concreta. Hay miedo de comprometerse más con la relación, pero también hay miedo de comprometerse con la separación.

Muchas parejas entran en “estado de separación perpetua— cuando sienten el deseo de tener un hijo o cuando acaban de tenerlo. También. Cuando a uno de los dos le sale un trabajo afuera y eso implica que, lejos de la familia y los amigos, la pareja vivirá en un contacto más estrecho, que es interpretado como un mayor nivel de compromiso. Es común que, cada vez que se vaya a realizar algo nuevo, surjan mensajes interiores frenadores. porque cada decisión supone una suerte de safto al vacío. Pero cuando estos mensajes frenadores llegan al punto de hacer que la vida se transforme en una crisis perpetua es porque existe una fobia; en el caso que nos ocupa, es una fobia al compromiso.

Si se desea lograr una pareja armónica, es preciso trabajar sobre estos mensajes frenadores que intoxican nuestra vida en pareja y la convierten en un infierno. No importa cuál sea la duración de esa pareja, lo importante es que el tiempo que permanezca unida sea un tiempo de plenitud, de realizaciones, de satisfacción, de resolución conjunta de problemas, de proyección hacia el futuro, de enriquecimiento interior mutuo.

Posts relacionados

El miedo al compromiso

miedo-al-compromiso

Pasan los años y sigues pensando que no ha aparecido la persona que esperas, o al menos esa es tu excusa. Pero lo cierto es que no permites a nadie traspasar la barrera de tus sentimientos, tienes pavor a entregarle a alguien tu corazón y que lo haga añicos. O quizá lo que temes es ligarte indefinidamente y no estar a la altura de las circunstancias, enamorarte de una tercera persona y hacer daño a tu alrededor.

Puede que estés atravesando una de esas etapas en las que no quieras escuchar la palabra compromiso y los escarceos con gente que tiene pareja te resulten más fáciles; si es una etapa vale, pero si te quedas anclada en esta forma de vida, estarás escondiéndote y huyendo.Una vez más te recordamos que lo importante es que seas consciente de tus opciones y amplíes horizontes si éstas están limitadas.

Posts relacionados

¿Miedo al compromiso?

El hecho de conformar y construir una pareja parte de la creación de un vínculo muy importante, una conexión la cual en ocasiones causa temores y miedos, y pues no podemos definir a esta particular aberración como nada más ni nada menos que el “compromiso“. De todas formas componer una pareja conlleva diferentes sensaciones y sentimientos dependiendo del individuo que estemos especificando, de hecho es posible que el compromiso sea visto tan absurdo como lejano, cuando para otros sea algo tan anhelado que nunca llega. Entonces ¿Por qué querer un compromiso? O ¿Por qué no quererlo? Muchas personas desean hallar a la persona indicada con la cual poder pasar el resto de sus días, como también existen las cuales niegan las ataduras en todas sus partes.

La realidad parte de varios factores característicos de la personalidad. Entre ellos es muy fácil culpar a las tradicionales experiencias infantiles, como la educación brindada por los padres, sin embargo la socialización, los grupos de amigos, y las compañías también pueden ser una gran influyen a la hora de tomar las decisiones. Claro que se dispone además en gran parte de una posible influencia paterna, orientada bajo un vínculo fundamental muy importante, pues no hay que olvidar que desde niños somos parte de una familia, y ya de adolecentes conllevamos el aprendizaje que esta familia nos ha brindado.

Por otra parte, al llegar a la juventud comienza a aparecer la necesidad de compartir experiencias y necesidades con una pareja, ya sea con la presentación de sentimientos, deseos, o simplemente con curiosidad por nuevas experiencias casuales. Más tarde con la evidente madurez el foco de motivación sentimental comienza a expandirse, es de esta forma muy común que se presente un deseo matrimonial o necesidad de compromiso en un mayor nivel. Es muy probable por otra parte, que los jóvenes dispongan el aparente miedo a las aturadas por el simple hecho de disponer de una escasa edad y experiencia en un menor nivel.

Es muy fácil que vosotros veáis a una persona con dificultades y miedos al compromiso, siempre y cuando dispongan actitudes como las siguientes: -Primeramente es fácil notar una notable baja autoestima con ellos mismo, sin mencionar el temor consecuente con sus actos posteriores. –Indecisión a tomar decisiones. –La familia dispone de la última palabra en todos sus actos (ocasionalmente). –Y por ultimo son muy exigentes a la hora de compartir.

Posts relacionados