A continuación veremos que nos dicen la psicóloga Patricia Faur sobre cómo los celos y la desconfianza pueden afectar la relación de pareja e incluso llegar a destruirla.
Los celos son una emoción fÃsicamente humana, normal, y no patológica. Si bien pueden llegar a niveles patológicos, en principio forman parte de la evolución de cualquier sujeto; son momentos en la vida evolutiva. Los celos hacen su aparición en la etapa del Edipo entre los tres y los cinco años, y son muy visibles en relación a los hermanos y al progenitor del sexo opuesto. O sea que hasta ahà podemos hablar de los celos normales. Y los celos tienen que ver con un sentimiento de posesión donde yo tengo algo o a alguien (o creo tenerlo), y temo perderlo en manos de terceros.
El amor romántico es una especie de locura por lo impulsivo de sus acciones. Pero se torna destructivo cuando se anexa a los celos. Dicen los neurocientÃficos que una zona del cerebro se activa cuando un amado piensa en su amada. La pasión romántica tiene que ver con dos elementos quÃmicos: la dopamina y la norepinefrina que lleva a centrar la atención en una sola persona. Se obsesiona uno con otra. Se vuelven trastornados. Ambos enamorados se fusionan con el objeto de su amor y temen que alguien se los quite.
¿DONDE SE ENGENDA ESTA AVIDEZ DE TRIUNFO CONTRA UN RIVAL AUSENTE, INEXISTENTE?
Es frecuente pasar del cariño de los padres al de la pareja. El se constituye en eje de la propia valoración. La celosa busca su aprobación en la pareja como antes la buscó en sus mayores. Pero si el reconomiento paterno fue pobre, se potencia el pedido de la pareja. Se la persigue para verla permanentemente, para que la adore, para asegurarse que hace el amor mejor que nadie, que es más inteligente que los demás.
¿CÓMO CONVENCER A QUIENES ENFERMAN DE CELOS RETROSPECTIVOS QUE SON EL ÚNICO AMOR PRESENTE?
Consultan por los celos enfermizos presentes y retrospectivos tanto mujeres como hombres bellos, inteligentes que tienen talentos diversos. No son feos sino inseguros. Carecieron de sentimiento de confianza en etapas tempranas de su vida. Las parejas pasadas de su pareja actual vinieron a transformarse en hermanos rivales que supuestamente les robaron el reconocimiento corporal y afectivo de sus padres.
- Decretar racionalmente que no se celará más para no correr el riesgo de perder la pareja.
- Resignarse a sufrir toda la vida con todas las parejas la ausencia de pruebas sobre inocencia o culpabilidad. Son hechos prescriptos.
- El pasado amoroso de la pareja actual no se elimina. Se aprende a aceptar que en la historia amorosa del ser amado aparecimos tardÃamente en escena y que no tenemos derecho a reclamar.
- “Carpe diem”. Vive el dÃa a dÃa.
- Consulta con un especialista sobre tu obsesión celo manÃaca.
Como dejar que los celos por las parejas anteriores no influyan en nuestra relación actual de pareja. A continuación te damos algunos consejos para transformar el dolor y los fantasmas del pasado en placer y felicidad.
3. Imaginar que si no duraron las parejas anteriores de su pareja actual, algún defecto tendrÃa si no, habrÃan perdurado. Asà que el o la celosa son los ganadores. Se quedaron con el premio mayor.
El amor romántico es una especie de locura por lo impulsivo de sus acciones. Pero se torna destructivo cuando se anexa a los celos. Dicen los neurocientÃficos que una zona del cerebro se activa cuando un amado piensa en su amada. La pasión romántica tiene que ver con dos elementos quÃmicos: la dopamina y la norepinefrina que lleva a centrar la atención en una sola persona. Se obsesiona uno con otra. Se vuelven trastornados. Ambos enamorados se fusionan con el objeto de su amor y temen que alguien se los quite.
En este anhelo de unión emocional algunos se vuelven celosos cuando el ser amado no está a su alcance. Cuando se ausenta. Cuando trabaja. Cuando se relaciona con otra gente. Y esta actitud posesiva se traslada al pasado de su
pareja: celan sus amores pasados, se comparan con ellos, rivalizan con fantasmas y buscan la auto confirmación en reiteradas expresiones de cariño de su ser querido. Cuando no se las dan, creen que se debe a que la figura del pasado les impide amarlos.
Cualquier semejanza con la exigencia incondicional que los niños buscan del cuidado materno no es casual, sino causal.
“POR QUÉ, SIENDO SERES RACIONALES, Y ACEPTANDO QUE SOMOS UN MOMENTO EN LA HISTORIA DE ESA PERSONA, HAY QUIENES EXIGEN QUE SU PAREJA LES DESCRIBA LAS RELACIONES PASADAS, CON PELOS Y SEÑALES?”
Algunos responden que por masoquismo, para gozar mientras sufren. O por baja autoestima. Para ganarle al recuerdo del otro.
Las razones por las que puede competir una pareja son el amor por los hijos, la inteligencia, el trabajo, los aciertos en la resolución de un problema, la capacidad para tomar decisiones, el dinero que cada uno aporta a la casa y la capacidad de mando. Si bien cierto grado de competencia es estimulante para el crecimiento individual, cuando es excesivo paraliza y entorpece a la relación en pareja.
El punto es que se descubre un desequilibrio entre los proyectos particulares y los comunes, en el que los primeros crecen en detrimento de los otros. Los sÃntomas más significativos de que la competencia entre ambos se está yendo de las manos son cuando ninguno de los dos está dispuesto a renunciar a sus proyectos individuales en beneficio de los comunes, cada logro personal es vivido como una posibilidad de ejercer poder sobre el otro o que se sienta preocupación e incluso envidia ante los logros del otro.
Las mujeres tal vez podrÃan perdonar una infidelidad, el varón generalmente no. De hecho, posiblemente los hombres y las mujeres sean igual de celosos pero difieren en la motivación. Los celos masculinos son habitualmente provocadas por la sospecha de una infidelidad sexual, mientras que los femeninos son producidos por la sospecha de que su hombre este involucrado emocionalmente con otra mujer.
En cuanto a las reacciones de los celos, los hombres se enojan y hasta se ponen violentos. Las mujeres, en cambio, tienen otra conducta: se presentan lo más sensuales posible para prevenir que su pareja deje de prestarles atención.