Cómo entrenar a tu novio: limpieza del hogar

Para bien y para mal, los hombres son técnicamente animales, y como a buena parte de los mamíferos, se les puede entrenar. Al menos eso creen en Cosmopolitan, donde recomiendan que, para convertir a un novio en un hombre empático, sincero y amoroso sólo hay que aplicar algunas técnicas de los mejores entrenadores de animales del mundo, con probada eficacia.

novio

Problema: tu novio odia hacer la limpieza

Especie similiar: Chimpancés. Son como el chico promedio: les gustan las travesuras, pero no remediarlas.

Experto: Eugene Cussons, del programa de Animal Planet Escape to Chimp Eden”

Consejo: Dar más diversión. Si se juega con el chimpancé y se eleva su nivel de diversión, es posible calmarlo hasta el punto de que presta atención. Entonces puede recibir órdenes, pues comprende que ha llegado su turno de conceder

Cómo entrenar a tu novio
La edad no importa: los hombres nunca pierden a ese niño intolerante, caprichoso y juguetón que llevan dentro. Desgraciadamente, suelen dejarlo salir en los peores momentos: cómo cuando tus padres están por hacerte una visita o has invitado a tu amigas y casa, y necesitas una mano. Para aplacarlo y conseguir su atención y ayuda, piensa (sólo en ese momento) que estás ante un chimpancé. Promete que pasarán un rato juntos después de que te ayude con los arreglos. Se dulce, y obtendrás lo que deseas con una sonrisa. Entre más practiques esa técnica, tu novio asociará la tareas con el placer.

Fuente | Cosmopolitan

Comparte este articulo:
  • Bitacoras.com
  • TwitThis
  • Meneame
  • Facebook
  • del.icio.us
  • Tumblr
  • Live
  • MisterWong
  • Google Bookmarks
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • Wikio
  • E-mail this story to a friend!
  • Print this article!

Posts relacionados

  • No related posts

1 Comentario

cristina dejó un comentario el 14 Septiembre 2009 a las 17:34
  1. Genial!!! lo practicaré con mi novio, quien es reacio a las tareas domésticas, pero ante arrumacos de niño se derrite sin remedio.
    Gracias
    Cristina.

Dejar un comentario